En la Argentina, el colesterol elevado es uno de los principales problemas de salud pública. Se trata de un factor de riesgo cardiovascular que puede afectar tanto a hombres como a mujeres y que muchas veces pasa desapercibido. De hecho, diversos estudios señalan que hasta la mitad de las personas que lo padecen no lo saben, lo que aumenta las posibilidades de sufrir enfermedades cardíacas o cerebrovasculares.

¿Por qué es peligroso el colesterol alto?

El exceso de colesterol en sangre puede provocar la acumulación de grasa en las arterias, formando lo que se conoce como placas de ateroma. Esto dificulta la circulación y eleva el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares (ACV) y otras complicaciones cardiovasculares.
Por eso, cuidar el corazón no solo implica mantener el colesterol en niveles normales, sino también controlar la presión arterial, la coagulación sanguínea, el peso corporal y el estrés.

Prevención y hábitos saludables

La farmacéutica y nutricionista Marta Martínez Calonge explica que “la clave está en actuar de forma preventiva, reduciendo los factores de riesgo modificables y adoptando hábitos de vida saludables”.

Esto incluye:

Seguir una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos.

Evitar el tabaco y moderar el consumo de alcohol.

Practicar actividad física en forma regular.

Dormir bien y manejar el estrés cotidiano.

Uno de los modelos más completos y recomendados es el de la dieta mediterránea, reconocida por reducir la incidencia de enfermedades cardiovasculares.

La importancia de las proteínas vegetales

Una dieta saludable no solo debe ser equilibrada, sino también variada. Incluir proteínas de origen vegetal es fundamental. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo ideal es que el aporte proteico diario esté equilibrado: un 50% de origen vegetal y un 50% de origen animal.

Entre las opciones vegetales más completas se destaca la soja, que aporta proteínas de alta calidad, fibra, grasas saludables, vitaminas y minerales. Además, contiene Omega 3 vegetal (ácido alfa-linolénico o ALA), un nutriente esencial que ayuda a mantener niveles normales de colesterol en sangre.

Las bebidas de soja: una opción funcional para el corazón

Las bebidas de soja con Omega 3 son una alternativa práctica para quienes buscan cuidar su salud cardiovascular. Además de su aporte proteico, suelen estar enriquecidas con vitaminas y minerales como calcio, potasio, vitamina B12 y vitamina C.

Estos nutrientes contribuyen a mantener una buena circulación, regular la presión arterial y proteger las células del daño oxidativo.

Un vaso diario (250 ml) puede aportar una parte significativa de los requerimientos diarios de Omega 3 y vitaminas esenciales, lo que las convierte en una opción ideal dentro de una alimentación equilibrada.

Apta para todos los estilos de vida

La bebida de soja es versátil y apta para distintos tipos de alimentación.

Es una buena alternativa para personas veganas o vegetarianas, ya que contiene vitamina B12, nutriente ausente en los alimentos de origen vegetal.

Es sin gluten, por lo que puede ser consumida por personas con celiaquía.

También es libre de lactosa, ideal para quienes no toleran los productos lácteos tradicionales.

Cómo incorporarla en la alimentación diaria

La bebida de soja puede disfrutarse de muchas formas:
En el desayuno, sola, con café o en un licuado con frutas y avena.
En almuerzos o cenas, como base para cremas o salsas saludables.
En la merienda, en batidos o infusiones vegetales como el té matcha.